¿Qué es el Chi o Qi y cómo controlar esta fuerza?

que es el chi o qi y como controlar esta fuerza

Uno de los aspectos más interesantes de china es su religión y espiritualidad, o mejor dicho, su filosofía y la forma tan distinta en la que sus habitantes ven la vida a diferencia de nosotros. En este caso, el Chi o el Qi es un concepto que todos deberíamos conocer, creamos o no en su existencia.

Y es que, como todo movimiento filosófico, este tiene una gran importancia y aplicación que la cultura china sigue usando al día de hoy, incluso en la medicina. El Qi puede explicar muchos de nuestros problemas y enfermedades, nuestra manera de afrontar problemas y el equilibrio de nuestra mente y espíritu. Pero…

¿Qué es la energía Qi o Chi?

Escrita como Qi y pronunciada como Chi, podría traducirse superficialmente como la energía vital o la energía de la vida. Se trata de la propiedad inmaterial que diversas corrientes filosóficas y médicas chinas, le atribuyen a cada ser vivo o sistema albergante de vida.

El Qi es considerado como el flujo del universo y la naturaleza en pleno balance con el cuerpo, la consciencia física y el espíritu individual. En la medicina china tradicional, se tiene la creencia de que cada trastorno físico y mental del cuerpo tiene su origen en el desequilibrio de la energía vital de la persona y un desfase entre su Yin y su Yang. Por otro lado, la canalización e intensidad de esta energía puede fortalecer y dotar de poder al cuerpo.

Esta hipotética energía de todas las cosas, es bastante importante no solo para la cultura china, sino sumamente vital para ideologías religiosas y espirituales como el budismo y el taoísmo, religiones predominantes en China, comunes en Japón y culturas circundantes, así como de prácticas y artes espiritualistas como el Yoga y el Taichi.

El fluir de la fuerza Qi

El Qì no es algo exclusivo de los seres vivos sino que se tiene la fuerte percepción de que es una energía invisible que fluye por todo el macrocosmos, que llega y se transforma en cada planeta, teniendo influencia en los seres vivos que lo habitan y cómo fluye e interacciona entre estos, siendo este pensamiento bastante coherente y hasta compartiendo paralelismos con postulados físicos como la primera ley y la segunda ley de la termodinámica, que dictan que “la energía no se crea ni se destruye solo se transforma” y “la cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse en el tiempo“.

El espacio les brinda la energía a los seres vivos y nosotros se la transmitimos a otros, en donde somos eslabones en una grandísima red en la cual toda la macro-energía se vuelve más compleja y detallada en seres más pequeños y conscientes, como que en la naturaleza existe un equilibrio predominante e infinito que debemos seguir para tener una vida y un espíritu pleno.

Cabe destacar que la idea de una energía intangible que lo impregna todo no es algo nuevo ni único que se hubiera inventado en China, sino que curiosamente, casi todas las religiones en la historia de la humanidad comparten el mismo concepto, pero con diferentes nombres y modelos ideológicos.

¿El origen de la energía Qi?

El Qi es una energía que fluye constantemente en el cuerpo, tanto para intensificarse, disminuirse, para salir y entrar. Se considera que la salud y paz interna dependen plenamente de este movimiento constante, junto con la condición óptima de órganos, tejidos y funciones biológicas.

Podría decirse que el Qi es lo que le da una aplicación a todo elemento físico que podamos imaginar. Se cree, que cada órgano de nuestro cuerpo corresponde a un flujo distinto de energía, es darle sentido y propósito a cada cosa y objeto más allá de sus propiedades medibles.

Bajo un concepto general, las diferentes energías se separan en dos grandes:

El Jing innato (energía del cielo anterior)

Representa el flujo y aliento original del universo, la energía que comparten todos los seres vividos y por haber. Esta fuerza existe desde antes de que nazcamos, la cual se denomina Yuan.

Y también representa la energía hereditaria, que es la que producen nuestro antepasados y progenitores. Le da propiedades únicas a nuestro cuerpo diferentes a la de otros individuos, nuestras raíces biológicas son el receptáculo por el cual la energía original fluyo por miles de años y es la representación del genoma humano bajo la idea del Qi, y es llamada Zhong.

Por cómo se puede interpretar, esta energía es la que no está dentro de nuestro control y con la que nos tocó vivir.

El Jing adquirido (energía del cielo posterior)

Es la energía que los seres vivos absorben a través de la respiración del aire y los alimentos, nutriendo todos los sistemas y órganos. Es la energía Rong

Y la energía defensiva, la cual sale de la que hemos obtenido anteriormente, y nos cubre como un escudo protector, o más bien, como un flujo que sale de nuestro cuerpo, que nos repele de otras energías que podrían perjudicarnos, tales como malas vibras, malas condiciones atmosféricas y elementos que nos puedan enfermar. Esta última llamándose Wei.

Lo que nos lleva a que en el cuerpo humano cada órgano posee su propio Qo, íntimamente relacionados con los sentimientos y fases biológicas, llamado sistema meridiano, y de las cuales se distinguen 12 rutas meridionales que rigen cada órgano y función.

Y a través del cuerpo, el Qi original se manifiesta por estos canales y la energía que fluye por nuestros órganos y sistemas se le denomina Qì normal o corriente, aquel que se moldea y determina el equilibrio en nuestro cuerpo, y aquel resultante del equilibrio entre el Qì nutritivo y el Qì defensivo o depurador.

¿Qué funciones tiene y cómo podemos controlar la fuerza Chi?

Toda función natural y necesaria para el cuerpo, encuentra su explicación dentro de la energía vital, y es que por eso prácticas como el yoga o tratamientos médicos como la acupuntura y acupresión tienen un efecto sólido en las personas, pero tales funciones naturales se pueden explicar bajo lo siguiente:

Flujo

Controla la circulación de la sangre, el oxígeno y las energías a través del cuerpo.

Calentamiento

Mantiene los parámetros térmicos de nuestro cuerpo en relación a la energía del ambiente.

Protección

Que es defensa ante factores externos como malos pensamientos, condiciones adversas y patógenos dañinos.

Transformación

Es la cualidad de transmutar nuestro ser y cambiarlo de aura. Controla todo el proceso metabólico que permite el balance en nuestros órganos, sangre y células.

Control

Nos permite controlar los impulsos naturales y liberarlos a nuestro antojo. Como seres conscientes de su energía, es el factor que nos permite oponernos al comportamiento natural del Qì y tener la última palabra en nuestros procesos internos.

El Qi puede ser controlado siguiendo filosofías como el taoísmo o teniendo una vida balanceada. Sin ir más lejos, aprender a aceptar lo malo y dejarlo atrás, aceptar lo femenino y masculino, aprender que sin disgusto no puede existir el gusto, y que la vida es una montaña rusa en donde una diversa cantidad de experiencias son necesarias. No se puede tener el control de todo y nosotros somos solo un eslabón de un sistema energético mayor.

Prácticas físicas que pueden ayudar a canalizar el Qi son: cualquier entrenamiento físico y arte marcial, tener una alimentación balanceada, diversa y en donde la monotonía no tenga lugar, y es que la energía vital es algo que impregna tantas cosas (sino es que todas), que es difícil englobar lo que se puede hacer para afectarla y canalizarla de una única manera.

¿Crees en la antigua creencia china sobre el Qi?

Cuéntanos en los comentarios.

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